Introducción
Existen rasgos característicos que unen al género humano. Hay similitudes entre unos y otros: capacidad de amar, jugar, razonar, juzgar… Pero hay entre nosotros diferencias importantes que nos vuelven únicos: huellas dactilares, información genética, etc. Aunque somos lo mismo no somos el mismo.
También la historia es diferente entre unos y otros. El contexto nos ayuda a definirnos y a darle una coloratura especial a cada existencia.
También la historia es diferente entre unos y otros. El contexto nos ayuda a definirnos y a darle una coloratura especial a cada existencia.